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junio 06, 2010

Como usar twitter parte 1

abril 27, 2010

Hugo Chávez ya seleccionó un nombre de usuario en Twitter

Acostumbrado a dar frecuentes y maratónicos discursos, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, tendrá que encapsular su mensaje socialista en los 140 caracteres que le permitirá su nueva cuenta de Twitter: @chavezcandanga.

Chávez se ha lanzado al mundo digital buscando dar la batalla comunicacional en una esfera que han copado sus críticos, ante los cada vez menos espacios opositores en los medios tradicionales de comunicación.

"Camaradas, @chavezcandanga ya está reservada, pronto tendremos mensajes por esa vía de nuestro comandante", anunció a través de Twitter el ministro de Obras Públicas y Viviendas, Diosdado Cabello.

La cuenta del mandatario -cuyo usuario 'candanga' hace referencia a su personalidad controvertida y batalladora- acumuló en el primer día unos 14,500 seguidores, aunque no cuenta todavía con ninguna entrada.

abril 08, 2010

14 tips para convertirse en un mejor usuario de Twitter

Si bien cada quien usa Twitter como mejor le parezca o le gusta, hoy vamos a recomendarles algunos consejos para ser mejores usuarios del microblogging o para sacarle más provecho a nuestra participación en este servicio.
  1. Que su fondo no luzca como una especie de anuncio comercial. La gente huye de este tipo de cosas.
  2. Publique una fotografía de su rostro. A las personas les gusta saber con quienes hablan. Si desea obtener más datos sobre cómo lograr un buen avatar.
  3. Siga a las personas que para usted son interesantes, no a las que siguen la mayoría. Busque sus propios referentes.
  4. Actualice periódicamente su cuenta. Cuando deja de hacerlo por mucho tiempo, las personas dejarán de seguirlo.
  5. Trate de no utilizar Twitter como un sitio en donde sólo cuenta cosas intrascendentes o triviales, como ser que desayuna, a dónde está, si está en el baño, si le pica un ojo, si le duele el pie, etc.
  6. Intente aportar valor a la conversación, compartiendo enlaces útiles o información relevante. Si se está hablando de un tema particular en Twitter, puede aportar valor enviando un enlace qué explique algo sobre ese tema.
  7. A veces es bueno hablar de cosas personales. Esto nos humaniza y nos vuelve más creíbles frente a las otras personas, aunque no debe abusar. Lógicamente no debemos revelar cosas íntimas o comprometidas. Siempre debemos resguardar nuestra privacidad.
  8. Agradezca a quienes contestan sus dudas o preguntas o a quienes lo recomiendan. Se trata de  buena educación y a la gente le cae bien.
  9. Inicie conversaciones. No espere a que las personas le hablen.  Tome la iniciativa, especialmente con personas cuya opinión le resulta valiosa o con quienes les gustaría relacionarse.
  10. Responda a quienes le hacen preguntas o se interesan por sus cosas. A veces, resulta imposible contestar a todos, pero en la medida de sus posibilidades, responda a sus followers. Imaginase si estuvieran cara a cara, ¿cómo reaccionaría la gente si usted los ignorará? Pensarían que usted es un arrogante o un maleducado.
  11. No siga a las personas que no aportan ningún valor a su timeline o que no son interesantes. No siga por seguir, siga a quienes realmente valgan la pena.
  12. No haga spam. A los usuarios de Twitter este tipo de prácticas, les resultan muy molestas. Una cosa es promocionar algo, y otra saturar. Tenga siempre en claro la diferencia.
  13. Promueva su perfil de Twitter. Puede incluirlo en la firma de su correo electrónico, en sus tarjetas personales y al final de todos sus posts. De esta forma, aumentará el número de seguidores y de las personas interesadas en usted y en su trabajo. Yo por ejemplo a veces suelo ponerlo en el Gtalk, aunque no siempre. Pero quizás debería adoptar esta costumbre en forma permanente. ¿No les parece?
  14. No acosar ni hostigar a las personas. Si alguien no le contesta o se comporta mal con usted, ignórelo. No es necesario comenzar una batalla campal con los desubicados o con las personas que no saben comportarse en la Social Media.

marzo 04, 2010

Los siete pecados capitales de los usuarios de Twitter

Basado en aportaciones de verdaderos expertos en redes sociales y los comentarios de los propios radioescuchas, procedo a hacer una pequeña lista de los más comunes (y odiados) errores twiteros.

No completar la BIO
Es el error más frecuente y diseminado en Twitter. Si el fin de meterse a esta red social es iniciar una conversación, lo mejor para romper el hielo es tener una buena bio de 160 caracteres que nos describa y diga que somos y lo que nos interesa. No importa si sólo le ponemos "comegalletas compulsivo", o si nos autodenominamos como "príncipe de toda la galaxia", o incluso si sólo ponemos un lacónico "periodista". Se trata de hacer que nuestro potencial follower sepa a quién va a seguir.

Proteger los twits (y quejarse de no tener followers)
Sinceramente, no se me ocurre un pretexto válido para que alguien quiera proteger sus updates, excepto que sea un super agente secreto que quiera mantenerse en el anonimato, o por lo menos alguien que quiera mantenerse alejado de los spammers y los troles (en cuyo caso debieran mejor abstenerse de tener cuenta en Twitter). Pero como el 99.99% de los usuarios somos gente completa y totalmente normal, pues entonces no hay razón válida para no dejar que los demás vean lo que twiteamos. Twitter se basa en el principio universal de dar y recibir.

No actualizar el estado (y quejarse de no tener followers)
Una cosa es proteger las actualizaciones, y otra muy distinta es no escribir absolutamente nada. Twitter es interacción, es conversación, es hacer algo, así que ponte a escribir, por favor, si quieres que alguien te siga. Tener una cuenta en Twitter sin actualizarla, y luego quejarse por no tener followers equivale a meterse a una fiesta sin platicar con los asistentes, y luego decir que la fiesta estuvo horrible.

Vínculos rotos o erróneos en el perfil
Lo bonito de Twitter es que además de permitirnos poner todas nuestras bobadas también nos da oportunidad de colocar vínculos a otras de nuestras actividades o intereses. Aunque parezca extraño, muchísimos perfiles llevan a callejones sin salida y vínculos rotos o erróneos. Esto puede hablar bastante mal de uno, sobre todo si se ostenta como 'experto' en el terreno de las redes sociales, o peor aún, si uno proporciona su cuenta en un currículum y resulta que el link está equivocado. Verificar los vínculos de vez en cuando no hace daño.

Colores y combinaciones que hacen el texto ilegible.
Aún cuando mucha gente usa agregadores de escritorio o basados en web, la enorme mayoría de la gente sigue usando Twitter de la manera clásica: yendo a la página de Twitter y leyendo el Time Line (TL) de los que piensan seguir. El sistema permite hacer combinaciones de colores y hasta la integración de fondos personalizados, pero hay quienes llevan esto demasiado lejor y crean un TL simplemente ilegible, sobre todo cuando usan combinaciones con poco contraste. Muchos followers potenciales simplemente abandonan la idea de seguirnos cuando no pueden leer lo que escribimos.

La invasión del RSS compulsivo (actualizaciones de todo)
Con la popularidad de Twitter vino la integración automática de actualizaciones de otros sitios (YouTube, Facebook, Orkut, Live, Blogger y otros virus). Esto es cómodo a veces, pero cuando un TL se llena de actualizaciones y no deja ver a la persona detrás de la cuenta es un candidato idóneo para el unfollow. Se trata de conversar, no de usar Twitter como pregonero o replicador. A los medios tradicionales (periódicos, radio, TV) les encanta cometer este error, pero bueno, de ellos no podemos esperar otra cosa (son medios al fin y al cabo)

No tener avatar
Es como gritar a los cuatro vientos: "Soy nuevo, no sé nada, no comprendo qué es Twitter". Un buen avatar es indispensable para complementar nuestra imagen deseada en Twitter. No es conveniente usar imágenes de otras personas (gente famosa, por ejemplo), pues esto remite a una persona insegura.

febrero 25, 2010

A mí Twitter no me da miedo (primera parte) | Epigmenio Ibarra

Confieso que no entendí la relación entre el título y el contenido de la columna de Ciro Gómez Leyva publicada este jueves en MILENIO. Me parece ingenuo suponer, más bien pontificar, como él lo hace, sobre la muerte del periodismo a manos primero de los boletines oficiales y después del fenómeno creciente de las redes sociales.

Aunque sé que la capacidad de infiltración y manipulación del crimen organizado, otros poderes fácticos o la oposición (metidos todos de pronto en un solo saco merced a una teoría conspirativa que en el artículo de marras sólo se sugiere) es enorme, me cuesta mucho trabajo imaginar que en Twitter y Facebook, como parece sugerirlo Ciro al citar comentarios aparecidos en ambas redes, una de estas fuerzas oscuras ha montado una campaña para “meter miedo” a la población difundiendo falsos hechos de violencia. Ni falta que hace Ciro. La gente tiene miedo y no por cierto inducido o imaginario.

No creo, por último, que a estas alturas del partido los medios tradicionales, que también en eso de caer en información no confirmada resbalan con frecuencia, puedan seguir reclamando el monopolio de la objetividad e imparcialidad informativa.

Eso, que es más bien cuestión de fe, de dogma, le toca a la Iglesia o a quienes confunden micrófono, cámara o columna con púlpito y desde ahí lanzan anatemas.

La prensa independiente en este país es, me temo y salvo muy honrosas excepciones, un fenómeno muy reciente. Sólo hasta que las fisuras en los más altos círculos del poder (de eso habla Sloderlick en su libro En el mismo barco) se hicieron profundas e inmanejables es que, lo que antes era el muy riesgoso campo de acción de unos cuantos valientes, se volvió la tarea cotidiana de casi toda la prensa nacional.

Sólo entonces diarios y revistas sometidos al poder comenzaron a abrir sus páginas a un periodismo crítico e independiente. Por décadas —y el suplemento del sábado pasado en MILENIO sobre Fernando Benítez da cuenta de eso— ese periodismo se hacía más bien, colándose por los resquicios, en los suplementos culturales que, obviamente, no estaban bajo la lupa de los funcionarios encargados de la censura y esto, claro, hasta que el dueño o el director del diario recibía la llamada de rigor y mandaban a todos a casa.

Los diarios estaban dominados por la versión oficial de los hechos. Se rendían ante ella. Otro tanto sucedía en los medios electrónicos. La primera apertura se produjo en la radio. Sólo en el 2000 la televisión privada —en una estrategia de validación— comenzó a mirar, con una parcialidad y una incapacidad genética que aún mantiene, lo que sucedía en el país.

A una población escéptica que ha sido testigo y víctima de esta ominosa sumisión, hoy se le abre con las redes sociales —siempre dentro de los límites que la desigualdad social y el retraso tecnológico que el país le imponen— un nuevo camino para comunicarse entre sí, para obligar al poder tan ayuno de mecanismos de rendición de cuentas y a los medios tan acostumbrados al “dictum” y a la unilateralidad a escucharla.

“Bienvenida sea la revolución —decía Flores Magón—, esa señal de vida, de vigor de un pueblo que está al borde del sepulcro”. Bienvenidas sean, habría que parafrasearlo, las redes sociales en este entorno de competencia salvaje, de concentración de medios en manos de grupos de poder económico y donde la interacción con lectores o espectadores es sólo un instrumento limitado a las encuestas, los espacios del lector o las mediciones de rating y estudios de mercado. Bienvenido sea pues este viento fresco, este vehículo para construir, colectivamente, una nueva realidad.

Cuando surgió el control remoto la televisión, ahí donde hay opciones reales, sometió a programadores y productores a la dictadura de la decisión inmediata del espectador. En sólo 20 segundos se decide cambiar de canal. Siguió siendo sin embargo la de la televisión una pantalla sorda y plana. La comercialización de contenidos en internet, si bien modificó usos y costumbres de consumo y democratizó el acceso a algunos contenidos, no cambió, al menos hasta ahora, la relación con la que se suele llamar “audiencia cautiva”.

Si en la televisión mexicana el conductor prevalece sobre los reporteros, la narración sobre las imágenes. Si no es la “dictadura de los hechos” la única ante la que se someten los grandes canales. Si en la radio son también, otra vez, menos importantes los hechos y los protagonistas de los mismos que quienes controlan el micrófono. Si en la prensa se limita la interlocución con el lector y muchos columnistas se sienten agredidos, amenazados por la respuesta de la gente ante diagnósticos y veredictos que desde su columna lanzan y que pueden ser tan o más virulentos que los reclamos que reciben. En estos tiempos de canalla donde campean la violencia, el autoritarismo y su correlato la intolerancia. ¿Qué esperabas Ciro que sucediera al abrirse un sendero de tantas vías simultáneas, la llave de un torrente, como Twitter? ¿A qué temerle? ¿Por qué descalificarlo o, peor aún, meterlo en cintura?

http://elcancerberodeulises.blogspot.com
www.twitter.com/epigmenioibarra

febrero 17, 2010

Twitter segun Trino [ @trinomonero ]